
Por qué la langosta tan tímida y solitaria en el desierto, despierta una mañana en un enjambre masivo.
Para adaptarse y seguir sus ciclos, tienen que subir el nivel de serotonina que las hace sociables, más estables y adaptables. Esto juega un papel muy importante en su reproducción y por ende en la supervivencia de la especie.
Nuestras ciudades y costumbres han bajado la serotonina, por eso al necesitar desde nuestra soledad enjambres y no producir la suficiente para sentirnos bien en grupos grandes, padecemos hiperactividad, agresividad, impulsividad, fluctuaciones del humor, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión, migraña, dependencia (drogas, alcohol) y bulimia o anorexia.
No somos todo lo que nos creemos, somos todos los fenómenos que se producen fuera y dentro de nuestro cuerpo.